—¿Claire? ¿Claire Beauchamp? ¿Cómo he llegado aquí? — Paula sufre un ataque de pánico mezclado con un poco de histeria y felicidad.
Es así como Paula se ve en Bath. Exactamente en el número 4 de Sydney Place.
Publicaciones Similares
Odette, una comedia sobre la felicidad
PorjuanasgOdette Toulemonde es el título original de esta película protagonizada por Catherine Frot. En España se eliminó el apellido de la protagonista para añadir, Una comedia sobre la felicidad. La he escogido porque además de parecerme una delicia es una fotografía tragicómica del mundo de la literatura romántica y sus clichés. Odette es una mujer…
Una cuestión de tiempo
PorjuanasgSi hay algo que me apasiona son los detalles. Instantes sin importancia que rebosan encanto si estás atenta. En Una cuestión de tiempo encontramos una gran variedad de guiños al espectador. Por ejemplo la canción Il Mondo, de Jimmy Fontana, la preferida del protagonista, que a su futura mujer no le convence. Sin embargo, las…
Comedias románticas Vs Comedias corales
Porjuanasg¿Eres de las que cuando llega un domingo ves varias películas alemanas ambientadas en Reino Unido? ¿O te decantas por las adaptaciones de los libros de Jane Austen? En esta ocasión te voy a hablar de las comedias corales que a su vez, contienen elementos de la comedia romántica. Love Actually, es la película que…
Microrrelatos con poderes
PorjuanasgHan tenido que pasar varios meses pero si lo bueno se hace esperar, Microrrelatos con poderes nos ha tenido en vilo. Os confieso que el resultado final me tiene contenta y con una sonrisa de oreja a oreja. Además de los microrrelatos escritos durante el confinamiento, incorporé otros que os habían gustado en Instagram, y…
El humor negro como último contrato indefinido
La corrección política convirtió muchos artículos en muebles de IKEA: funcionales, suecos y sin alma. Cuando aún flotaba en el aire el suspiro de un dinosaurio, tenía un blog. Escribir en una bitácora se asemejaba a levantar la mano en mitad del océano laboral: «Estoy aquí, miren lo que hago, me conformo con mil euros…
Todos somos santos desde la barrera
Desde hace una década vivo atrapada en la película Atrapado en el tiempo. Al principio mis días eran parecidos pero aún podía incluir alguna escena improvisada como quedar con un amigo dos horas. Desde que el Parkinson decidió visitar en dos ocasiones a mi familia eso se acabó. Leo mucho y no necesariamente libros, ahora…