Han tenido que pasar varios meses pero si lo bueno se hace esperar, Microrrelatos con poderes nos ha tenido en vilo. Os confieso que el resultado final me tiene contenta y con una sonrisa de oreja a oreja.
Además de los microrrelatos escritos durante el confinamiento, incorporé otros que os habían gustado en Instagram, y algunos nuevos que nacieron en este 2021.
El lujo de contar con ilustraciones de Elisabet Ibañez hizo que la maquetación se retrasara. Como sabéis soy una escritora artesana y todo lo hago sola. Pero esta vez conté con la ayuda de Mabel Iborra y quizás nos hayamos enviado cerca de mil mensajes sin exagerar.
Los microrrelatos tienen poderes y pinturas que hablan
Ilustraciones, cómo me gustan que algunas novelas se acompañen de una historia interesante y de unos dibujos que me hagan recrearme en cada línea. Es algo que me ocurre desde que leía a Enid Blyton o a Michael Ende. Por eso, contar con cuadros que generosamente Elisabet me ha cedido es un honor.
Las historias que cuento son importantes, pero en este caso al ser tan breves necesitaban de alguien que las meciera o acogiera. Las ilustraciones son maravillosas y os vais a enamorar.
En cuanto a los microrrelatos, hay una parte dedicada al confinamiento y a los juegos creados en Instagram, esos donde los seguidores proponían una palabra y yo improvisaba un relato y hasta lo locutaba. El humor, la nostalgia y el amor fueron los protagonistas.
Microrrelatos con poderes divinos
Hubo otra serie más reciente, donde me dediqué a escribir microrrelatos dedicados a mujeres que habían marcado mi vida en diferentes aspectos: en la música, en el cine, en televisión. Alaska, Gloria Fuertes… Y también hay un hueco para el erotismo, por lo que en este libro vas a encontrar de todo un poco.
Si coges una coctelera y añades: humor, amor, desamor, añoranza, realismo mágico y sensualidad, agitas bien y cierras los ojos, tendrás ante ti este libro hecho con mucho amor y buenas energías. Son microrrelatos pequeños para corazones gigantes.