Odette Toulemonde es el título original de esta película protagonizada por Catherine Frot. En España se eliminó el apellido de la protagonista para añadir, Una comedia sobre la felicidad. La he escogido porque además de parecerme una delicia es una fotografía tragicómica del mundo de la literatura romántica y sus clichés.
Odette es una mujer viuda, dependienta en unos grandes almacenes y con pocas razones para ser feliz. A pesar de que sus circunstancias harían llorar a otra persona, ella apuesta por un optimismo peculiar.
Odette, una comedia sobre la felicidad y la literatura romántica

Enamorada de los libros de Balthazar (Albert Dupontel) un escritor de novelas románticas, sobrevive gracias a su actitud frente a la vida que le ha tocado y lee con entusiasmo cada novela. Sin embargo, el autor a pesar de contar con el éxito y una vida aparentemente perfecta, es el centro de las burlas de críticos y compañeros, de su esposa y de su entorno.
La trama gira alrededor de los clichés, es decir, se banaliza el tipo de público que lee sus historias. «Dependientas y peluqueras» se dice en la película como si este hecho rebajara el nivel intelectual de las lectoras.
¿Pero no es acaso la idea que se tiene en mente de las novelas románticas en la realidad? Son un producto fácil de elaborar y de consumir. Al menos, esa es la argumentación de muchos eruditos que opinan que es un género menor, como la literatura erótica.

Las novelas románticas tienen tantas formas como autoras